El paradigma de la felicidad

La cara alegre de todo el mundo un viernes, no tiene nada que ver con la cara de sueño de un lunes. Cierto, muy cierto. Pero una cosa es la cara de sueño, y otra muy diferente es la cara de amargado. ¿Te has preguntado alguna vez por qué es tan importante ser feliz en el trabajo? ¿Por qué la felicidad es necesaria y qué podemos hacer para conseguirla?

La felicidad es algo muy subjetivo. No a todos nos hacen felices las mismas cosas. Para mí, ser feliz en el trabajo es  cuando llega el domingo y te apetece ir a la oficina el lunes ¿Te ha pasado alguna vez? Si ya lo has vivido probablemente seas afortunado.  La felicidad en el trabajo es posible y no me refiero porque es necesario tener un sueldo a final de mes. Me refiero a que te apetece ir a trabajar porque te gusta lo que haces, dónde y/o con quién trabajas.

 

Durante los últimos años, con tasas de paro superiores al 20% y más de un 50% de paro juvenil, parecía que la felicidad en el trabajo se definía solo por si tenías un empleo. Ahora, el concepto de la felicidad está adquiriendo más importancia y hay empresas que tienen hasta un representante. ¿Por qué parece que se está poniendo de moda este concepto? Básicamente porque algunas corrientes afirman que la felicidad mejora la productividad.

 

Fórmulas para hacer felices a los trabajadores deben haber tantas como empresas, cada una lo enfoca de una forma diferente. Algunas creerán que trabajar en la propia empresa ya te dará prestigio profesional, otras el sueldo y otras el ambiente laboral. Flexibilizar horarios puede ser una manera aunque muchos jefes –de la vieja escuela- siguen viéndolo como unas vacaciones encubiertas de sus empleados. Pero pensémoslo, ¿qué queremos? ¿Qué la gente haga su trabajo o que cumpla un horario?  Ofrecer beneficios sociales puede ser otra vía: de guardería, tickets restaurant, … que son en definitiva un sueldo extra a final de mes.

 

Todas estas fórmulas están muy bien pero si no se combinan con nuevas maneras de trabajar -y de mandar- no servirán de nada.  Según el portal de Recursos Humanos 3.0 en su artículo sobre la felicidad afirmaban que “3 de 4 personas piensan que pasa ser feliz hay que tener vocación para desarrollarlo.” Pero el ambiente laboral en el que un trabajador puede desarrollar su profesión influye, y mucho. Puedes trabajar en lo que quieres pero no dónde te gusta.  Al final, como decía Margarita Álvarez, directora de Marketing y comunicación en Adecco, en una reciente entrevista a El Mundo: “Las personas no se van del trabajo, se van de los jefes”. Es decir, podremos hacer que los empleados disfruten de mejor sueldo o más tiempo libre para ser felices, pero si no se cambia la forma de dirigir una empresa o un departamento, no servirá de nada. Se marcharán igual.


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Comentarios: 1
  • #1

    Joannna (viernes, 05 mayo 2017)

    Gracias por compartir esta visión que cambia la forma de ver cómo vivimos. Por mucho tiempo la felicidad ha estado ligada a nuestro trabajo, cuando nuestra vida esta sustentada con varios pilares. Es importante vivir feliz en un trabajo con buen ambiente, prestaciones etc. como también lo es tener tiempo libre para disfrutar con tus seres queridos y para despejar la mente con actividades enriquecedoras. Creo que la felicidad es encontrar el mero equilibrio de nuestras vidas.