Dime con quién andas y te diré quién eres

Refrán típicamente español que significa que podemos deducir los gustos, aficiones y forma de ser de una persona según los amigos que se frecuentan. Este refrán únicamente hace referencia a la parte de “con quien nos juntamos” pero lo cierto es que nuestra forma de vestirnos, actuar o ambientes que frecuentamos también nos define cómo somos. Juzgamos a las personas por lo que vemos a primera vista y por ello es tan importante causar una primera buena impresión: cuando tienes una primera cita con un chico o una chica,  en una entrevista de trabajo o  cuando conoces a los suegros. Esto mismo que nos pasa como personas, les pasa a las empresas con su logotipo. Es su carta de presentación.

 

 

 

 

Por Neus Tuells, marketing y comunicación corporativa

El logotipo de una compañía no es solo un dibujo bonito que ponemos en la cartelería o letrero de nuestro negocio. El logotipo es la primera imagen que tiene un consumidor sobre nuestra empresa y, por tanto, no es un simple símbolo que debe diseñarse al azar, sino que debe estar relacionado con la actividad propia de la compañía y representar los valores que ésta representa. Debe ser un símbolo que además sea fácilmente reconocible por los usuarios, ya sean consumidores o no.

 

Aunque a todo le llamemos “logotipo”, éste es un nombre erróneo en la mayoría de los casos. Y de hecho hay diferentes tipos en función de si utilizamos símbolos, letras o la combinación de ambos.

 

Imagotipo

Se trata de un imagotipo cuando utilizamos un icono y un texto que pueden funcionar tanto de forma conjunta como por separado.

Isotipo

Hablamos de isotipo cuando utilizamos únicamente un símbolo, y que además es entendible por sí mismo sin ayuda de ningún texto.

Isologo

Se trata de un isologo cuando utilizamos un icono y un texto pero que, a diferencia del imagotipo, no se pueden utilizar de forma separada y ambos elementos forman parte de un conjunto.

Logotipo

Aunque utilizamos el nombre de logotipo para referirnos a la marca en general, un logotipo es solo aquel que utiliza tipografías. De hecho, “logo” significa palabra.

En nuestro caso, los últimos meses hemos estado trabajando en el diseño de nuestra marca con la ayuda de LeBombe. Finalmente, nos decidimos por la opción de la portada aunque, como cualquier marca, hemos definido diferentes aplicaciones. En nuestro caso hemos utilizado un juego visual con la “a”y con la “e”, las iniciales de la página. Los colores de cada una de las letras corresponden a los colores de la bandera americana, ya que Estados Unidos es uno de las países emprendedores por excelencia. Además, la fuerza y la combinación de esos colores fue lo que nos hizo decantarnos por ellos ya que transmiten esa energía que necesita cualquier persona que quiere iniciar un nuevo proyecto.

 

Una vez ya se tiene definido la imagen de marca (ya sea un imagotipo, logotipo, etc), es importante definir las aplicaciones y los criterios de uso: cuándo utilizar la versión vertical o la horizontal, cómo se aplica en una página web o en un folleto, versión color y blanco y negro, etc. Es importante recordar que  una de los objetivos que tiene cualquier marca es que sea reconocible para los clientes y usuarios. Es decir, si cambiamos los colores, las formas,… en definitiva, si utilizamos diferentes y dispares usos de aplicación, será imposible que nuestro público objetivo nos recuerde y nos reconozca. Por ejemplo: ¿hemos visto el logotipo de Coca Cola aplicado en color verde o azul alguna vez? En la gestión de la imagen de marca, la coherencia y la  constancia son dos factores que debemos tener muy presentes cuando gestionemos la identidad corporativa.


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