¿Cómo montar un negocio?

¿Cómo montar un negocio y cuál es la mejor forma jurídica para el tipo de empresa que quieres poner en marcha? ¿Qué es la tarifa plana para emprendedores? O ¿Qué es un Emprendedor de Responsabilidad Limitada? Muchas son las personas que se deciden a emprender y muchas son las decisiones que se tienen que tomar. Actualmente hay unas 20 formas jurídicas distintas para montar tu propia empresa  y, en este artículo, la abogada Miriam Montero de ARAG te explica las 3 principales para que puedas conocer sus diferencias, sus ventajas y sus desventajas para que tomar una decisión adecuada sea más sencillo.

Por Míriam Montero, abogada especialista en ARAG 


1.- Autónomos

El autónomo, o freelance como mucha gente lo denomina ahora, es la persona física que ejerce de forma individual y por cuenta propia una actividad comercial, industrial o profesional. Para darse de alta como autónomo no es necesario inscribirse en el registro mercantil y tampoco requiere de un capital mínimo para su constitución. Los tramites son más sencillos y únicamente deberemos darnos de alta en Hacienda y en Seguridad Social.

 

Un nuevo autónomo, que elija la base mínima de cotización (893,10 euros mensuales en 2016) debe pagar una cuota mensual de 267 euros (2016). Actualmente, existe la denominada “Tarifa Plana” gracias a la cual durante los 6 primeros meses solo se pagan 50 euros, 133 euros los seis meses siguientes, y 186 euros el siguiente semestre.  Si además el nuevo emprendedor tiene menos de 30 años, o 35 si es nueva emprendedora, o no ha estado en el régimen de autónomo durante los 5 años anteriores al alta, las reducciones y bonificaciones se extiende hasta los 30 meses.

 

Esta forma permite al emprendedor tener una mayor flexibilidad e independencia ya que no necesita ningún socio para poner en marcha su negocio. Sin embargo, hay que tener en cuenta que como autónomo se responde ilimitadamente con el propio patrimonio de las deudas empresariales que se pudieran adquirir. Para solucionar este problema, la denominada Ley de Emprendedores creó una nueva forma jurídica llamada “Emprendedor de responsabilidad limitada” que justamente pretende limitar la responsabilidad del autónomo y que éste no deba responder de determinadas deudas empresariales con todo su patrimonio, la intención es  proteger la vivienda habitual del emprendedor. Pero no todo el mundo puede darse de alta con esta modalidad ya que se deben cumplir determinados requisitos, como por ejemplo, inscribirse en el registro mercantil.  

2.- Sociedad Limitada

Una S.L es una sociedad mercantil fundada con capital social aportado por todos los socios. Este capital social se encuentra dividido en participaciones iguales, e indivisibles, entre los socios y no pueden incorporarse a títulos negociables ni denominarse acciones ya que, una SL, no puede cotizar en bolsa.

 

El capital social mínimo para constituir una SL es de 3.000 euros y debe abonarse íntegramente en el momento de constitución de la empresa. A diferencia de los autónomos, para constituir una SL, deberemos acudir al notario para hacer la  escritura pública de constitución y ésta se deberá inscribir  en el Registro Mercantil. Asimismo los socios no responderán personalmente de las deudas sociales, ya que la sociedad tiene personalidad jurídica propia y responde con su propio patrimonio. Las Sociedades Limitadas tributan por el denominado “Impuesto de Sociedades”. En el momento de decantarse por una u otra forma jurídica, se deben tener cuenta los beneficios que se vayan  a obtener, ya que el gravamen en este impuesto es fijo, y podría ser superior y, por tanto una desventaja, frente al tipo progresivo  del IRPF que pagan los autónomos. También se debe tener en cuenta que, en caso de constituir una SL, los emprendedores, a priori,  no podrán acogerse a las bonificaciones de autónomo (RETA) de la Seguridad Social ni tampoco a las subvenciones de la promoción del empleo autónomo.

 

Con el objetivo de abaratar los costes iniciales de constitución de una sociedad mercantil, nació la denominada “Sociedad Limitada de Formación Sucesiva”  que no necesita desembolsar al 100% el capital inicial por parte de los socios pero que, sin embargo, está sujeta a determinadas obligaciones, como por ejemplo, limitaciones en las retribuciones de los socios o en el reparto de dividendos.

3.- Sociedad Anónima

Una SA es una sociedad de carácter mercantil formada por las aportaciones económicas efectuadas por los socios y, a diferencia de una SL, está dividido en acciones. El capital mínimo para crear una SA es de 60.000 euros, de los que al menos el 25%, tiene que desembolsarse desde el inicio.

Al igual que ocurre con las Sociedades Limitadas, solo conviene decantarse por esta forma jurídica en caso de tener unos beneficios elevados porque sino, el pago por el Impuesto de Sociedades, resultaría mayor que el pago en IRPF que deben hacer los autónomos. 

A nivel general, solo convendría crear una sociedad mercantil –ya sea una SA o una SL- si se cumpliese alguna de las siguientes circunstancias: 

  1. Si tu empresa necesita de una inversión elevada ya que, los bancos o  la propia Administración, solicitan la creación de una sociedad para conceder préstamos o subvenciones
  2. Si el nivel de beneficio supera los  30.000 euros anuales, merece la pena hacer un estudio para determinar la forma de nuestra empresa.
  3. Si uno de tus clientes potenciales es la propia Administración, ya que en muchas ocasiones los concursos de licitación están restringidos a las sociedades.
  4. Si la actividad de tu empresa está sujeta a una normativa específica que te obligue a adoptar una forma societaria concreta.

  

En términos generales, y teniendo en cuenta las características de las 3 principales formas jurídicas para emprender un negocio así como la puesta en marcha de la Tarifa Plana para autónomos , parece aconsejable iniciarse como autónomo y crear una sociedad una vez se haya visto la viabilidad de la empresa. En definitiva, y aunque cada caso es particular, si quieres emprender con más garantías de éxito te aconsejamos que te asesores, valores los pros y los contras adecuadamente para que así puedas tomar la decisión más acertada.

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Comentarios: 3
  • #1

    Paqui (viernes, 03 marzo 2017 17:01)

    Muchas gracias por compartir este artículo tan interesante y útil.
    Me parece muy valioso este tipo de contenidos porque muchas veces por falta de información sobre estos temas, los emprendedores podemos cometer algunos errores cuando iniciamos una actividad empresarial.
    Enhorabuena y te deseo muchísimos éxitos.
    Un abrazo.
    Paqui Salazar.

  • #2

    Francesc Linares (miércoles, 08 marzo 2017 09:48)

    Da gusto leer artículos como este tan claro y entendible. Te felicito!!

  • #3

    Miguel Martinez (martes, 14 marzo 2017 12:31)

    Hola me resulta muy interesante el artículo, en mi caso me he quedado en paro y me gustaría capitalizar el paro para emprender un nuevo negocio. ¿Se puede pedir el pago único para montar una Sociedad Limitada (SL)? ¿Y una sociedad Anónima (SA)?